viernes 22 de enero de 2010

Nunca sé cómo me salen las cosas dentro del blog... algo así, cómo en la vida.



Una caravana que iba por el desierto se detuvo cuando empezaba a caer la noche.

Un muchacho, encargado de atar a los camellos, se dirigió al guía y le dijo:

-Señor, tenemos un problema. Hay que atar a veinte camellos y sólo tengo diecinueve cuerdas. ¿Qué hago?

-Bueno -dijo el guía-, en realidad los camellos no son muy lúcidos. Ve donde está el camello sin cuerda y haz como que lo atas. El se va a creer que lo estás atando y se va a quedar quieto.

El muchacho así lo hizo. A la mañana siguiente, cuando la caravana se puso en marcha, todos los camellos avanzaron en fila. Todos menos uno.

-Señor, hay un camello que no sigue a la caravana.

-¿Es el que no atastes ayer porque no tenías soga?

-Sí ¿cómo lo sabe?

-No importa. Ve y haz como que lo desatas, si no va a creer que siguen atado. Y si lo sigue creyendo no caminará.

Este cuento ilustra de que forma los límites no los impone la realidad, sino nuestras propias creencias. Somos como el camello, atados sin cuerda a nuestra mente.


Foto: Amolife

Gracias Victoria

viernes 15 de enero de 2010

ESToY aBURRIdA

NECESITO UNA CASA para la semana que viene

domingo 10 de enero de 2010

Viernes en diferido



23:50HS…. 10 minutos más y llegará Viernes… Creo que Nunca esperé a Viernes. Nunca el viernes. Viernes de Nunca. Nunca y Viernes. Tal vez por esa razón ya no espero. Viernes inexistente. Inesperado Viernes. Viernes de nada. Viernes ausente. Viernes sin prisa… algo me dice que no es Viernes ni puede haber sido Nunca. Creo que es Siempre y Siempre, se equivoca.

Así y todo, con Viernes sin esperas y Nunca con aviso, pasó la medianoche casi como Siempre… Callada y triste escribo a mi sombra y ella, Siempre tan oscura, se esconde bajo la tenue luz de una vela. Nunca digo Luna. Afuera, el viento resopla y al sentir su queja, se vuelan las letras que no me trajo Viernes.

Nunca, se quedó con Siempre sosteniendo el gruñido de una persiana vieja.
Sale un silencio a rescatar instantes y mi gato, como Siempre, firme en su maullido, me sacó del trance y a la mierda con el infausto Viernes.

Siempre es así. Nunca se sabe…

sábado 1 de agosto de 2009

ALMAFUERTE


Almafuerte es el seudónimo conocido de Pedro Bonifacio Palacios, que nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, Argentina, en el año 1854.
Se dedicó a la docencia durante la presidencia de Sarmiento, y causa de poemas en contra del gobierno fue destituido de su cargo.
Entre sus obras importantes están: Evangélicas (1918), Poesías (1918) y Discursos (1919), todas públicas luego de su muerte en el año 1917 en Buenos Aires.



¡AVANTI!
Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas;
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obcecación asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que no mellan los garfios de la suerte...
¡Todos los incurables tienen cura
cinco minutos antes de su muerte!



¡PIU AVANTI!
No te des por vencido, ni aún vencido,
no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y acomete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua, y no la implora...
¡Qué muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!



¡MOLTO PIU AVANTI!
Los que viertan sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;
los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos, sobrantes.
¡Ah! Nunca quieras remediar entuertos;
nunca sigas impulsos compasivos;
ten los garfios del Odio siempre activos
y los ojos del juez siempre despiertos...
¡Y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos!



¡MOLTO PIU AVANTI ANCORA!
Esta vida mendaz es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su verdadero ser tras el tocado:
No digas tu verdad ni al más amado,
no demuestres temor ni al más temido,
no creas que jamás te hayan querido
por más besos de amor que te hayan dado.
Mira cómo la nieve se deslice
sin una queja de su labio yerto,
cómo ansía las nubes del desierto
sin que a ninguno su ansiedad confíe:
Maldice de los hombres, pero ríe;
vive la vida plena, pero muerto.



¡MOLTISIMO PIU AVANTI ANCORA!
Si en vez de las estúpidas panteras
y los férreos, estúpidos leones,
encerrasen dos flacos mocetones
en la frágil cárcel de las fieras:
No habrían de yacer noches enteras
en el blando pajar de sus colchones,
sin esperanzas ya, sin reacciones,
lo mismo que dos plácidas horteras;
Cual Napoleones pensativos, graves,
no como el tigre sanguinario y maula,
escrutarían palmo a palmo su jaula,
buscando las rendijas, no las llaves...
¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
a escrutar las rendijas de tu jaula!



¡VERA VIOLETA!
En pos de su nivel se lanza el río
por el gran desnivel de los breñales;
el aire es vendaval, y hay vendavales
por la ley del no fin, del no vacío;
la más hermosa espiga del estío
ni sueña con el pan en los trigales;
el más dulce panal de los panales
no declaró jamás: yo no soy mío;
y el sol, el padre sol, es raudo foco
que fomenta la vida en la Natura,
por calentar los polos no se apura,
ni se desvía un ápice tampoco:
¡Todo lo alcanzarás, solemne loco...
siempre que lo permita tu estatura!



LA YAPA
Como una sola estrella no es el cielo,
ni una gota que salta, el Océano,
ni una falange rígida, la mano,
ni una brizna de paja, el santo suelo:
tu gimnasia de jaula no es el vuelo,
el sublime tramonto soberano,
ni nunca podrá ser anhelo humano
tu miserable personal anhelo.
Qué saben de lo eterno las esferas ?
de las borrascas de la mar, las gotas ?
de puñetazos, las falanges rotas ?
de harina y pan, las pajas de las eras ?...
¡Detén tus pasos Lógica, no quieras
que se hagan pesimistas los idiotas!

miércoles 29 de abril de 2009


Ir Arriba